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Cannis
Nuestra historia

No vinimos a competir. Vinimos a que la industria exista.

Cannis no nació de una oportunidad de mercado. Nació de una incomodidad: había una ley, había pacientes, había organizaciones trabajando en serio, y no había ningún sistema que uniera las tres cosas. Cada quien resolvía como podía, y "como podía" casi siempre quería decir una planilla, un grupo de WhatsApp y mucha buena fe.

Por qué

La ley estaba. El sistema, no

La Ley 27.350 y su Decreto 883/2020 abrieron una puerta enorme: el REPROCANN, el cultivo solidario, las organizaciones civiles como parte del circuito legal. Lo que no trajeron —porque no es su trabajo— fue la maquinaria para que eso funcionara todos los días.

Así que el acceso legal terminó dependiendo de cosas frágiles. De que el paciente encontrara a un médico que supiera del tema. De que la organización llevara bien sus papeles. De que alguien se acordara de anotar la dispensación. De la buena suerte, en definitiva. Y lo que depende de la buena suerte no escala, no se audita y no se defiende ante nadie.

Cannis nace para reemplazar la buena suerte por un sistema. No para decirle a nadie cómo trabajar, sino para que lo que ya hace quede registrado, sea trazable y se pueda demostrar.

Cómo nos paramos

Somos la cancha, no un jugador

Es la decisión más importante que tomamos, y la que explica todo lo demás.

No competimos con las organizaciones

Cannis no tiene socios propios, no dispensa, no cultiva para vender. Las organizaciones son las dueñas de su comunidad, de sus reglas y de sus datos. Nosotros ponemos el sistema abajo.

Incubamos proyectos

A quien tiene un proyecto y no sabe por dónde empezar lo acompañamos a constituirlo y a ponerlo en marcha. Que nazca una organización más no nos quita nada: es exactamente lo que buscamos.

Construimos infraestructura

Lo que hacemos es lo que a cada organización le costaría años construir sola y no tiene por qué construir: el trámite, la trazabilidad, la receta electrónica, el seguimiento, los informes.

Dicho de una vez: si a Cannis le va bien y al sector le va mal, algo hicimos mal. El negocio es que la industria funcione.

Para quién

Cuatro personas que no se conocían entre sí

El sistema existe porque hay cuatro necesidades reales que antes vivían separadas, y que en la práctica son la misma cadena.

El paciente

Que necesita un REPROCANN y no sabe a quién preguntarle. Hoy tiene el trámite online, un médico habilitado del otro lado, la credencial y el seguimiento.

El profesional

Que quiere indicar cannabis y se encuentra sin herramientas: sin receta electrónica, sin forma de seguir a un paciente, sin antecedentes que consultar. Hoy tiene un consultorio entero.

La organización

Que trabaja en serio y necesita poder demostrarlo: socios, sedes, stock, dispensaciones, credenciales y rendiciones. Hoy tiene su propio sistema y su Sede Digital.

Quien cultiva

Que sostiene todo lo anterior y es a quien más se le exige registro. Es a lo que viene a responder Cannis Pro.

Qué hacemos, en concreto

Protocolizar es escribir cómo se hace, y después hacerlo así

Una industria no se vuelve seria porque alguien lo declare. Se vuelve seria cuando lo que hace es repetible, está escrito y deja rastro. Eso es lo que un sistema puede aportar y un acuerdo de buena voluntad no.

  • Repetible — el circuito es el mismo para todos: el trámite, la indicación, la dispensación, el seguimiento. No depende de quién esté ese día.
  • Escrito — cada paso tiene su formulario, su estado y su responsable. El procedimiento está en el sistema, no en la cabeza de alguien.
  • Con rastro — cada movimiento queda registrado con su autor y su fecha. Es la diferencia entre cumplir y poder demostrar que se cumplió.

De ahí sale, por ejemplo, que el sistema pueda producir los informes semestrales de dirección médica y de responsabilidad de cultivo: no son un módulo aparte, son la consecuencia de haber registrado bien todo el semestre.

Lo que hay que presentar

El informe semestral sale del sistema

Las dos rendiciones que toda organización tiene que llevar —la de dirección médica y la de responsabilidad de cultivo— dejan de ser un trabajo de reconstrucción de tres días. Cannis las produce a partir de lo que ya quedó registrado durante el semestre, listas para presentar ante las entidades que correspondan.

Dirección médica

Pacientes bajo tratamiento, indicaciones por vía y por diagnóstico, seguimientos realizados y profesionales intervinientes, con su matrícula.

Responsabilidad de cultivo

Ciclos y lotes del período, plantas activas y dadas de baja con su motivo, cosechas, destino de lo producido y el responsable técnico de cada etapa.

El informe lo firma y lo presenta la organización o el profesional responsable. Cannis aporta el registro y lo arma; la responsabilidad de la presentación es de quien la hace.

Dónde estamos

Sigue siendo un proyecto en construcción

Repronline, Cannis Health, el Portal, la Sede Digital, Cannis AI, el Searcher, la Comunidad y la Revista ya están en la calle. Cannis Pro llega pronto. Lo que viene lo decide, como hasta ahora, lo que el sector necesita y no tiene.